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lunes, 16 de febrero de 2026

Dios no te trajo hasta aquí para abandonarte | Ruth Schwenk


»Entonces yo les dije: “No teman ni les tengan miedo. El SEÑOR su Dios, que va delante de ustedes, Él peleará por ustedes, así como lo hizo delante de sus ojos en Egipto y en el desierto, donde has visto cómo el SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar”.
Deuteronomio 1:29-31 (NBLA)

Hace varios años, poco después de que falleciera mi esposo, recuerdo estar sentada sola en mi sala rodeada por el silencio. La casa que antes me resultaba familiar de pronto me parecía extraña. Me dolía el corazón con preguntas sobre el futuro: ¿Cómo voy a criar a mis hijos yo sola? ¿Cómo voy a seguir adelante cuando todo ha cambiado?

En esos meses tan sensibles, abría mi Biblia con frecuencia, a veces con manos temblorosas. Una y otra vez, Dios me llevó a pasajes como el de hoy: recordatorios de que Él va delante de nosotras, pelea por nosotras y nos sostiene cuando nosotras no podemos sostenernos.

La vida está llena de alegría, pero también es impredecible. Y a veces da temor. A lo largo de las Escrituras vemos al pueblo de Dios aprendiendo a confiar en Él y avanzando en la fe aún cuando el temor acechaba.

Eso era lo que estaba sucediendo cuando Moisés les recordó a los israelitas la fidelidad de Dios en Deuteronomio 1:29-31. Estaban al borde de la tierra que Dios les había prometido, pero el temor los hizo dudar. Se preguntaban ¿Y si Dios no nos ayuda esta vez? Yo me identifico con eso.

Quizá tú también. Aún cuando he visto la bondad de Dios “delante de [mis] ojos” (Deuteronomio 1:29), el temor todavía trata de convencerme de lo contrario.

Pero el recordatorio de Dios a los antiguos israelitas es el mismo que el que Él nos ofrece a nosotras hoy: Yo voy delante de ti. Yo pelearé por ti. Tú me has visto hacerlo antes, y lo volveré a hacer.

Moisés describió los cuidados de Dios de esta manera: “El SEÑOR tu Dios te llevó, como un hombre lleva a su hijo, por todo el camino que anduvieron hasta llegar a este lugar” (Deuteronomio 1:31). Qué hermoso, ¿verdad? Dios los llevó todo el tiempo. Cada paso, cada desvío, cada atraso… hasta que llegaron a este lugar.

Con frecuencia el temor vive en el futuro… lo que desconocemos de la próxima semana, el próximo año o lo que está por venir. Pero la fe vive justo aquí, en este lugar, donde Dios ya ha demostrado que Él es fiel.

Cuando miro hacia atrás, puedo ver cómo Dios me ha guiado por la pérdida, la espera y el cambio que nunca siquiera imaginé. Y si él me trajo hasta aquí, puedo confiar en que Él me llevará hacia adelante también. No importa lo que estés enfrentando hoy, puedes descansar sabiendo que tu Dios está cerca y es bueno. El mismo Dios que te trajo a este lugar te llevará al siguiente, y Él nunca te abandonará.

Señor, gracias por sostenerme en cada etapa. Cuando el temor intente apoderarse de mí, recuérdame que Tú vas delante de mí y peleas por mí. Ayúdame a descansar en Tu fidelidad justo aquí, en este lugar. En el Nombre de Jesús, Amén.

Fuente: www.proverbs31.org

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