Si Dios hizo terco el corazón del Faraón, ¿por qué lo culpa?


Esta es una de las preguntas más complicadas de la Biblia. A primera vista, podría parecer que Dios actuó de forma injusta. Sin embargo, al analizar bien el texto, vemos una verdad que impresiona pero que muestra la justicia de Dios.

1. El Faraón se hizo terco a sí mismo primero

Si lees el libro de Éxodo, notarás un detalle claro: en varias ocasiones se menciona que el Faraón fue quien decidió endurecer su propio corazón (Éxodo 8:15, 8:32, 9:34). Él rechazó a Dios por orgullo, por rebeldía y por no querer soltar el control sobre los esclavos.

2. Dios solo confirmó lo que el Faraón ya había elegido

Cuando una persona insiste en hacer lo malo, Dios respeta su libertad al punto de dejarla sufrir las consecuencias de sus decisiones. En Romanos 1:24 se explica que Dios "entregó" a sus propios deseos a aquellas personas que resolvieron darle la espalda. Dios no puso el mal dentro del Faraón; simplemente dejó de detenerlo y permitió que sufriera el resultado de su propia terquedad.

La autoridad de Dios no te quita la responsabilidad

Aunque Dios tiene el control absoluto de todo, tú sigues siendo responsable de tus decisiones porque a él le plació darte la libertad de elegir. Volver duro el corazón es algo que se hace día a día. Cada vez que escuchas a Dios y le dices "no", tu corazón se vuelve un poco más insensible.

Ahora, te pregunto: ¿Hay algún área de tu vida en la que estés resistiéndote a Dios? No dejes que tu corazón se vuelva de piedra. El perdón y la ayuda de Dios están disponibles hoy,
pero no durarán para siempre.

Autor: Álvaro Andrés
ciudadgospel.blogspot.com

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